domingo, 5 de mayo de 2013

Conmemoración natalicio Gabriela MIstral

En conmemoración del natalicio de Gabriela Mistral el jardín realizó un concurso de declamación donde los párvulos compartieron las siguientes poesías:


Niveles medios

Sala: "Zorzales"


TODO ES RONDA
Los astros son ronda de niños,
jugando la tierra a espiar...
Los trigos son talles de niñas
jugando a ondular... a ondular...                                              

Los ríos son rondas de niños
jugando a encontrarse en el mar...
Las olas son rondas de niñas,
jugando la Tierra a abrazar...

Nivel: nt1

Sala: pingüinos



CORDERITO
Corderito mío,
suavidad callada:
mi pecho es tu gruta
de musgo afelpada.

Carnecita blanca,
tajada de luna:
lo he olvidado todo
por hacerme cuna.

Me olvidé del mundo
y de mí no siento 

más que el pecho vivo
con que te sustento.

Y sé de mí sólo
que en mí te recuestas.
Tu fiesta, hijo mío,
apagó las fiestas
.

Nivel: nt1

Sala: Delfines


TIERRA CHILENA
Danzamos en tierra chilena,
más bella que Lía y Raquel;
la tierra que amasa a los hombres
de labios y pecho sin hiel...
Mañana abriremos sus rocas,
la haremos viñedo y pomar;
mañana alzaremos sus pueblos;
¡hoy sólo queremos danzar!

Nivel: NT2

Sala: Zorritos

Me tuviste

Duérmete, mi niño,
duérmete sonriendo,
que es la ronda de astros
quien te va meciendo.

Gozaste la luz
y fuiste feliz.
Todo bien tuviste
al tenerme a mí.

Duérmete, mi niño,
duérmete sonriendo,
que es la Tierra amante
quien te va meciendo
.


Nivel: NT2

Sala:pelicanos

Madre, madre, tu me besas,
pero yo te beso mas.

y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar...

Los ojitos que me diste
yo los tengo que gastar
en seguirte por los valles,
por el cielo y por el mar...
 
 


domingo, 2 de diciembre de 2012

Carta de despedida a las familias



CARTA DE DESPEDIDA PARA LAS FAMILIAS

 Es el momento de despedirnos de este jardincito. El hermoso viaje que comenzamos juntos llegó a su fin. 
¡Qué lindo es mirar para atrás, como asomándose por una ventana y recordarte con esa carita de asustado, con tu delantal, tu mochila nueva y una lonchera lista para compartir la colación!. 
Trabajamos mucho, como hormiguitas laboriosas, sin descuidar los detalles, compartiendo y ayudándonos a crecer. 
Muchas veces, te diría que casi todos los días, me sentí una gallina, rodeada de sus pollitos. 
Debo reconocer que disfruté mucho estando contigo, porque tu entusiasmo y curiosidad me contagiaron y renovaron cada día. 
Junto a tu familia intentamos hacer de tí una buena persona, quisimos educarte en libertad, hacer que crecieran tus alas para ayudarte a volar durante toda tu vida. 
Hemos pasado momentos buenos y de los otros. Me quedo con la carcajada, la emoción, la sorpresa, los perdones, el juego, la alegría... 
Puse de mí lo mejor. Pido perdón por aquellas cosas que me salieron mal, aún proponiéndome hacerlo bien. 
Yo te aseguro que tu lugar en mi corazón será siempre tuyo... 
Querida familia hoy ya forman parte de mis afectos. ¡Gracias por haberme confiado a su tesoro más grande, su hijo! 
Les deseo un  ¡FELIZ AÑO! 
Con todo el cariño de quien mucho los quiere... 

domingo, 18 de noviembre de 2012

Cuento de Navidad




Había una vez un ángel que vivía en un castillo todo de nubes, en compañía de otros angelitos.

Y mientras Dios no los llamara para ningún mandado, los ángeles jugaban a la escondida por el cielo o remendaban nubes rotas.

Una tardecita de verano el ángel estaba pintando una nube con acuarela, cuando de pronto oyo la gran voz de Dios:

-Angel. . .hijito mio. . .¿me oyes?.

EI corazon del angel se alboroto de alegría. No era para menos.

-¡Dios! grito el ángel... ¡Dios me llama!

Y dicho esto se largo por un tobogán celeste hasta llegar a su castillo.

Entonces se estiro la ropa, peino sus alas y se lavo la cara. Después voló feliz hasta la gran Casa del Padre.

Dios miro al ángel con mucho cariño, y el angelito se lleno de luz.

-Ven para acá, te estoy necesitando para un mandado

-¡Siempre listo, mi Señor. . .! dijo el ángel

Dios señalo a la Tierra...

-¿Ves aquella ciudad?

Cuando Dios señalo el lugar, las nubes se corrieron obedientes. Entonces pudieron ver claramente aquella ciudad. Era bastante gris. Estaba llena de casas, una encima de la otra. La gente andaba apurada, y mientras miraban el reloj pulsera de reojo, entraban y salian de un lugar a otro. Las calles estaban llenas de autos y colectivos.

- Ya veo, mi Señor... -comento el ángel-. ¿Hay que plantar algún rosal?

Dios hizo que no con la cabeza.

- Hay que ir a visitar un matrimonio que tiene. . .

- ¡Ya se. . .! Tienen un hijo, y yo voy a ser su ángel guardián. . . ¿verdad?

Pero Dios agrego:

- Es un matrimonio sin hijos. Cuidan un perro pekinés.

Gorosito abrió los ojos asi de grandes!. Su corazón se asusto. Acaso lo mandarían a cuidar un perro pekinés?

Entonces Dios vio la trompa del ángel, y sonrió. En seguida le dijo en secreto:

- Bsss... bsss... bsss...

Y a medida que Dios explicaba su plan misterioso, la cara del ángel se iba iluminando como una naranja. Es que el plan de Dios siempre es un misterio. Muy pocos pueden descubrirlo.

Se entusiasmo tanto, que ahí nomas le dio a su Dios un ruidoso beso. Después partió.

Al llegar al lugar señalado por Dios, espió por la ventana.

Entonces vio: Un perrito descansaba muy triste sobre un almohadón de seda. A su lado tenia dos chiches, un terrón de azúcar y un plato con leche. Un señor rogaba al animalito:

- Vamos, hijito. . . toma un poco de leche. . . mira que esta tibia. . . ya viene mamita con el churrasco... no te hagas rogar...

Pero el perro miraba para otro lado, haciéndose el orgulloso.

Por una hendija de la ventana salio olor a churrasco. Entonces Gorosito tomo la punta del humo con olor a churrasco, y fue llevándola. . . llevándola. . . Allá abajo, en la vereda, había un chico.

No tenia mama ni papa. Estaba solito en el mundo. Andaba por esas calles a la buena de Dios. Un dia pedia limosna. . . otro dia lustraba zapatos . . . y casi siempre tenia hambre.

Pero justo en ese momento ¡oh, misterio del amor! el chico sintio un aroma muy rico. Era un olorcito a churrasco que le hizo recordar que tenia mucha hambre. Fue. . . como si alguien invisible lo estuviera tomando de la nariz, y lo levantara por el aire. . y lo pusiera en camino. . . y lo hiciera tocar un timbre. . .

- ¿Quien sos? dijo el señor.

- Hola. Buen día. . . dijo el chico sonriendo. Tengo un poco de hambre. . . Entonces el señor miro hacia adentro, y vio al perrito. Y miro hacia afuera y vio al chico que sonreía. Y se le apretó un poquito el corazón.

- Vení, hijo. Pasa. . . dijo el señor. Cuando el chico entro, el perrito se levanto y se puso a hacerle fiestas. Claro.

Lo que pasaba es que el perro pekinés estaba harto de que lo confundieran con un ser humano.

El quería su lugar de perro en el mundo. Al oír los ladridos juguetones, se asomo la señora desde la cocina y vio : Un perrito, un niño y un papa.

Desde aquel día un chico tuvo un hogar, una mama y un papa, y un perrito para jugar. . . y hasta un ángel guardián.

Y en el rostro de Dios Padre floreció una sonrisa.